El ausentismo laboral es mucho más que el número de días que un colaborador deja de asistir a su trabajo. Para las empresas, representa un indicador que permite entender cómo la salud de las personas está impactando la operación, la productividad y los costos del negocio.
Por eso, cuando una organización quiere evaluar si sus estrategias de bienestar están generando resultados, medir el ausentismo puede ser un buen punto de partida.
¿Por qué el ausentismo es importante para el bienestar corporativo?
Cuando un colaborador se ausenta por una incapacidad o por razones relacionadas con su salud, el impacto no termina en ese día de ausencia.
La organización puede enfrentar redistribución de tareas, sobrecarga para otros miembros del equipo, pérdida de horas de trabajo, dificultades para cubrir temporalmente la posición y otros costos asociados.
Durante el webinar Bienestar con Impacto, la doctora María Claudia Borda destaca precisamente el ausentismo como uno de los indicadores más sensibles para conectar las estrategias de salud y bienestar con resultados concretos del negocio.
Por eso, más que preguntarse únicamente cuántas actividades de bienestar realizó la empresa, vale la pena preguntarse:
¿Qué está pasando con el ausentismo después de implementar nuestras estrategias?
¿Cómo se puede medir el impacto?
El primer paso es establecer una línea base.
Antes de implementar una nueva estrategia de bienestar, la empresa puede revisar indicadores como:
- Número de días de ausencia.
- Horas de trabajo perdidas.
- Frecuencia de incapacidades.
- Principales causas de ausentismo.
- Costos asociados a las ausencias.
Después, estos indicadores pueden compararse en diferentes periodos para identificar cambios.
Esto permite pasar de una medición basada únicamente en participación —“500 personas participaron en nuestra actividad”— a una medición orientada a resultados —“¿qué ocurrió con nuestros indicadores después de la intervención?”—.
El bienestar no consiste en hacer más actividades
Uno de los principales aprendizajes de la conversación con María Claudia Borda es que una estrategia de bienestar no necesariamente necesita ser grande o costosa para generar impacto.
En algunos casos, una intervención sencilla y sostenida puede ser más efectiva que implementar muchas actividades desconectadas entre sí.
Durante el webinar se plantea, por ejemplo, la importancia de facilitar decisiones saludables dentro del entorno laboral: promover reuniones caminantes, respetar los espacios de alimentación y desconexión o facilitar el acceso a opciones saludables.
La clave está en identificar primero qué necesita la población y qué factor puede generar un cambio relevante.
Los datos del SG-SST también pueden orientar la estrategia
Las empresas en Colombia cuentan con información valiosa a través del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).
Indicadores de ausentismo, condiciones de salud, evaluaciones de riesgo psicosocial y otros datos pueden ayudar a identificar dónde están las principales necesidades de los colaboradores.
El reto está en no dejar esta información únicamente como documentación o cumplimiento.
Como se plantea en el webinar, los datos adquieren valor cuando se utilizan para tomar decisiones y construir una estrategia de salud y bienestar conectada con las necesidades reales de las personas.
¿Qué puede hacer una empresa para empezar?
No existe una única estrategia de bienestar que funcione para todas las organizaciones. El primer paso debería ser entender la población y priorizar.
Una ruta sencilla puede ser:
1. Medir: conocer el nivel actual de ausentismo y sus principales causas.
2. Escuchar: entender qué necesitan los colaboradores y qué identifica el liderazgo como una prioridad.
3. Priorizar: elegir uno o pocos objetivos concretos en lugar de intentar solucionar todo al mismo tiempo.
4. Intervenir: implementar acciones coherentes con la necesidad identificada.
5. Volver a medir: comparar los indicadores para entender si la estrategia está generando cambios.
Así, el bienestar deja de ser una colección de actividades y comienza a convertirse en un proceso de mejora continua.
Del bienestar a los resultados
Reducir el ausentismo no debería ser el único objetivo de una estrategia de bienestar. Sin embargo, es un indicador que permite conectar de manera bastante directa la salud de los colaboradores con variables operativas y económicas de la organización.
Medir el ausentismo permite saber dónde estamos, identificar oportunidades de intervención y evaluar qué ocurre después de actuar.
Y ese es precisamente el cambio de enfoque: pasar de preguntarnos “¿qué actividades de bienestar vamos a hacer?” a preguntarnos “¿qué problema queremos resolver y cómo vamos a medir si lo estamos logrando?”
En el webinar “Bienestar con Impacto: Cómo generar resultados medibles en productividad y costos”, María Claudia Borda y Fitpal Wellness conversan sobre bienestar, salud laboral, productividad, ausentismo, riesgo psicosocial y los indicadores que pueden ayudar a las empresas a tomar mejores decisiones.
Link al Webinar >> https://youtu.be/lu9h_bApGls
